Here comes the Sun, duru duru…

A mí el verano me quita las ganas de tejer. Lo siento. Me sabe fatal y ojalá no fuera así, pero es pensar en la lana deslizándose entre mis dedos y me vienen todos los males. Admiro profundamente a las tuiteras a las que sigo (¡hola!) que siguen tejiendo y colgando sus maravillosas obras de arte. Pero entre que yo soy una tejedora lenta y el calor, yo no puedo.

Así que para mí el verano es punto de cruz. Bueno, algún día me atreveré a tejer con algodón, pero como soy lenta (y me repito), debería empezar a tejer cosas muy sencillas y total, que acabo con el punto de cruz.

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Mis primeros calcetines

Después de haber probado ya a tejer en circular para hacer mitones, empecé a pensar qué más podía hacer con esa técnica, ya que me había dedicado a aprender estilo continental, quería sacarle todo su jugo.

A ver, que esto es importante. Cuando empezamos a tejer, tenemos tendencia a tejer en estilo inglés: sujetando una aguja debajo del brazo y el hilo del ovillo con la mano derecha. El estilo inglés suele cargarnos la espalda porque no nos relajamos, pero es el más indicado para tejer con dos agujas rectas. Pero claro, cuando queremos pasar a agujas circulares o de doble punta, ¿qué pasa? Pues evidentemente la aguja no la podemos sujetar debajo del brazo, e ir soltando las agujas para hacer los movimientos ralentiza todo en exceso. Es aquí cuando hay que mencionar el famoso estilo continental, en el que el hilo va sujetado con la mano izquierda y cogemos el hilo con la aguja de la mano derecha sin soltar en ningún momento. El estilo continental es rápido y ágil y perfecto para tejer con agujas circulares o con agujas de doble punta (da igual si luego hacemos algo tubular o no).

Reconozco que al principio es difícil cambiar de estilo. De repente ya no solo hay puntos del derecho y del revés, sino que hay tejidos en circular y tienes que estar contando si tal tipo de punto quedará de una u otra forma en dos agujas o en circular según el número de puntos. Un lío que al final es cuestión de tiempo y lógica. Aquí podréis ver cómo sujetar los hilos en ambos estilos: tejer con estilo inglés y estilo continental. Practicad, en serio. Practicad.

El principio

El principio

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Funda de iphone a punto de cruz

Desde que las vi por Pinterest me enamoré. Las fundas para móvil bordadas a punto de cruz me encantan. Y no dejé de taladrar a mi santo novio hasta que, evidentemente, me cayó una por Sant Jordi. Al tener un iphone 5, la compramos en Etsy en la tienda de Lanas Crespo y nos encantó. La fundita está en varios colores y viene con cinco hilos mouliné y algunos ejemplos de patrones. Yo la quería en blanco y así fue.

Todo muy bien, yo muy ilusionada, pero de repente, ¿qué hago? Todas mis ideas no parecían suficientemente buenas para una cosa tan bonita y que iba a ver tanta gente. Y es que, sí, señores, las que hacemos cosas a mano también pasamos miedo escénico y nos da cosita que nuestras obras sean vistas constantemente.

Total, que me abrí un board de esos en Pinterest y empecé a recopilar imágenes y más imágenes hasta que de repente topé con algo que cumplía todas mis expectativas: era alargado y no llenaba toda la funda, no era un motivo con el que me identificara muchísimo así que no corría el peligro de cansarme y encima los colores era alegres y estivales. ¡Una matrioshka! De ahí me puse a investigar y al final llegué a este blog de una chica neozelandesa en el que comparte un patrón gratis para una matrioshka monísima que era perfecta para mi móvil blanco.

Reuní mis hilos de Dmc bien ordenaditos y… ¡a bordar!Ordenando hilos

Tardé bastante más de lo que esperaba, ya que al ser la funda de plástico es más difícil de bordar que una tela. Incluso rompí un par de agujas. Y, dato importante, me di cuenta que era MUY difícil deshacer lo hecho, así que tuve que ir con mucho cuidado.

Pero lo conseguí. Terminé mi muñequita. ¡Y ahora me gusta tanto que no quiero llevarla para que no se ensucie!

Mi matrioshka

La funda ha gustado tanto que ahora no paro de recibir peticiones. Creo que es un regalo de cumpleaños perfecto. Y ahora, evidentemente, tengo mil ideas para otra funda negra, otra naranja…

Medea siempre teje

En realidad no era Medea la que tejía. En realidad era Penélope. Pero hace tantos años que en internet soy Medea, Mede, Medeita, que no me voy a cambiar la identidad ahora para tejer. Soy yo, soy la misma, pero ahora os voy a explicar lo que tejo por si queréis hacerlo también o por si yo quiero recordarlo.

En mi casa tampoco es que tejamos por tradición. Mi abuela, que yo recuerde, jamás tejió en mi presencia. Evidentemente que sabía, pero jamás entendió por qué a mi madre y a mí nos dio por quitar el polvo a esa “Enciclopedia de Labores Salvat”. Yo tendría unos 10 años, y de repente mi madre y yo nos pusimos como locas a analizar cada una de las secciones de la Enciclopedia como si nos fuera la vida en ello. Hacer punto, ganchillo, pero nada de coser que no teníamos máquina. Con el tiempo lo dejamos, no teníamos mucha paciencia.

Años más tarde, en 2011, yo volví de un viaje de 9 meses alrededor del mundo. Un viaje de esos que te cambian la vida y te hacen mejor persona y capaz de sonreír cuando piensas en la raza humana. Si alguna vez queréis envidiarme, aquí podéis: Croquetas de Kiwi.

Un día de noviembre, mi madre necesitaba unas agujas de tejer para un escaparate de su agencia de viajes, y me mandó a mi a por ellas. Fui a Llanes Tosca, en el Raval. Y solo quería unas agujas. Pero las abuelas de esa tienda no se conformaron con eso. Me pusieron una silla y me dijeron que de allí no saldría hasta que supiera hacer punto bobo con una bufanda empezada, que si me llevaba agujas tenía que ser para hacer algo con ellas. Y así fue.

Sobra decir que jamás terminé mi bufanda de punto bobo. A los 10 centímetros empecé a buscar por internet como se hacía el punto del revés y a inventarme combinaciones de puntos del derecho y del revés con poco éxito pero mucha ilusión. Enseguida volví a la famosa “Enciclopedia de labores Salvat” y me modernicé con algunas webs. Poco a poco encontré una comunidad online en la que intento abrirme un hueco.

¿Y por qué estoy aquí? Pues por nada, o por todo. Siempre busco nuevos retos y me gusta cuando la gente me explica sus experiencias, así que quizá a alguien le interesan las mías. Y, oye, no nos vamos a engañar, que jamás me acuerdo de qué he hecho con las agujas y quizá si lo escribo podré repetirlo.

Y antes que nada, recomendaros las webs con las que empecé, auténticas Biblias:

1. www.guiaparatejerbien.com

2. www.tejiendoperu.com

Liz Taylor también tejía