Chal Imagine

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Llevaba ya mucho tiempo leyendo sobre los famosos #kal en twitter. Sí sí, #kal: Knitting All Together. Es cuando un grupo de tejedoras se pone de acuerdo para tejer el mismo patrón a la vez. ¿Por qué? Pues porque motiva tejer lo mismo con otras personas y además se aprende un montón de sus errores y/o aciertos. Es la forma online de poder reunirse con otras personas y seguir creciendo como tejedoras.

Total, que últimamente estoy bastante por mi twitter tejedor, y no paraba de leer a dos chicas hablando sobre sus chales y colgando unas fotos preciosas sobre un patrón llamado Imagine When. Así que les pregunté. Y insistieron que era muy fácil y que seguro que podía hacerlo. Yo no lo tenía claro, pero empecé y aquí está: ¡MI PRIMER CHAL! Sigue leyendo

Un ejercicio de práctica: cuello calentito

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El año pasado, como ya os conté en algún momento, aprendí a tejer con estilo continental. O sea, que aprendí a usar las agujas circulares y a no necesitar aguantar una aguja debajo del sobaco como con el estilo inglés. El estilo continental tiene como ventaja principal la velocidad, ya que todo el movimiento se hace con la mano derecha y la mano izquierda sujeta el hilo simplemente. Pero claro, después de toda la vida con las dos agujas rectas, es complicado cogerle el tranquillo al tema.

Una cosa que me sorprendió es que con estilo inglés para tejer punto jersey tenemos que hacer una pasada del derecho y otra del revés, pero si usamos agujas circulares para tejer algo realmente circular simplemente tenemos que tejer siempre del derecho. ¡Qué raro es al principio! De repente empecé a pensar en el punto de arroz, y en todos los puntos que cambiarían al tejer cosas circulares. En ese momento, justo acababa de hacerle una bufanda a un amigo en punto de arroz y con una trenza en el centro. Mmmm… ¿Y qué pasa con las trenzas en circular? ¡No me gustó nada ver cómo quedaba el revés de la trenza que hice!

Así que un día mi novio me pidió un cuello calentito para el invierno. Y él no quería un cuello de esos de darle mil vueltas. Él quería un cuello apretadito para que no le entrara el frío, para ponérselo por dentro de la chaqueta y no pasar frío. Y esto fue lo que pasó.

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